
En México, se tiene el concepto de que quienes gastan menos de lo que necesitan se les llama «agarrados», a quienes el arquitecto Diego Alejandro Alvarado de León, conocido en sus redes sociales como Juve3DStudio, está criticando por sus solicitudes de ayuda económica. Aunque en este caso, en realidad, más que agarrados son ‘aprovechados’.
Tras los videos que El Arqui decidió publicar sobre personas que él ayudaba, le empezaron a llegar correos electrónicos solicitándole su apoyo, pero, estas llamadas de auxilio, realmente parecen solo sacar provecho del influencer.
Es por eso que El Arqui, como le llaman su seguidores, decidió evidenciar estas peticiones para que sus fans no se confundan, no está regalando dinero.
«O sea, estoy deprimida, tengo ansiedad, constrúyeme una casa pa poder vivir feliz. No mija, así no funcionan las cosas», dijo el influencer entre risas.
«A mí, lo que me da risa, y repito, es ese tipo de personas que trata de sacar ventaja de problemáticas que sí son reales, para tarar de justificar una, su apatía, dos, su pereza y tres, su descaro, su sinvergüenza», recalcó el arquitecto.
Expuso también otro caso en el que un joven, que como en el anterior, no menciona nombre, se un joven estudiante de Negocios Internacionales que le explica que para seguir con sus estudios, requiere un automóvil, incluso, no es necesario que sea nuevo, puede ser usado, pero, si requiere que sea uno de alta gama, un Audi.
«Mira los carritos que me manda, hay un Audi, no’más pa’ que se vea modesto muchacho, la verdad, todo mundo sabemos que necesitamos un Audi para estudiar», dijo entre risas El Arqui.
El último caso que expuso, fue el de una mujer que le solicitó un préstamo para pagar su renta.
Tras la exposición de las solicitudes de algunos de sus seguidores, el arquitecto Diego Alvarado señaló que no es Santa Claus y a quien trata de ayudar es a quienes se encuentran en situación de vulnerabilidad y que el apoyo que está dando a un asilo, es para que quienes no viven ahí se den cuenta de lo privilegiados que son al tener un techo, una cama y fuerzas para trabajar.