
El accidente expone, una vez más, los riesgos de un tramo vial conocido por su peligrosidad y falta de mantenimiento.
Tulancingo, Hidalgo — La mañana de este lunes, un tráiler descontrolado desencadenó una colisión múltiple en la temida “bajada de la muerte”, un tramo crítico de la carretera México-Tuxpan cerca de la colonia Javier Rojo Gómez. El saldo: una persona fallecida, varios heridos y una comunidad que exige soluciones ante la recurrente inseguridad vial.
El momento del impacto
Según testigos, alrededor de las 9:00 a.m., el tráiler color naranja —con aparentes fallas en el sistema de frenos— inició un descenso incontrolable. En su trayectoria, impactó un poste de luz, desatando un caos en cadena: vehículos en sentido contrario quedaron atrapados en la colisión, y la fuerza del choque proyectó al camión contra un puesto de comida ambulante. En segundos, lo que era una mañana cotidiana se transformó en una escena de escombros, gritos y combustible derramado.
Rescate entre el peligro
Protección Civil, Bomberos y Seguridad Pública llegaron de inmediato, pero las labores se complicaron. Un conductor quedó atrapado entre los hierros retorcidos de su auto, mientras que la carga del tráiler —linaza— se esparció por el pavimento, volviendo resbaladiza la zona. Pese a los esfuerzos, una víctima perdió la vida en el sitio. Los heridos fueron trasladados a hospitales; algunos, en estado grave.
Zona acordonada y preguntas pendientes
La Subsecretaría de Operación Policial de Tulancingo cerró el área para peritajes, mientras vecinos y familiares de las víctimas exigían respuestas. No es la primera vez que este tramo —con pendientes pronunciadas y mantenimiento negligente— cobra vidas. La proximidad de la temporada vacacional agrava las preocupaciones: sin medidas preventivas, el riesgo de más tragedias crece.
Un llamado urgente
El accidente revela fallas sistémicas: desde la laxitud en la revisión mecánica de transportes pesados hasta la inacción ante puntos críticos en carreteras. Expertos insisten en que no basta con actuar tras los desastres; urge invertir en señalización, frenos de emergencia y campañas de concientización.
Mientras Tulancingo llora a su víctima, la pregunta ronda en el aire: ¿Cuántos muertos más se necesitan para que las autoridades prioricen vidas sobre parches temporales?