
“Gomita”, la perrita que revolucionó la venta de pan en Querétaro, fallece a los 17 años
El icónico canino que ayudó a construir el emprendimiento Panati deja un legado de amor y conciencia sobre adopción animal
Querétaro, México – Con profunda tristeza, la comunidad de Panati, conocido negocio de pan artesanal en Querétaro, anunció el fallecimiento de “Gomita”, la perrita rescatada que se convirtió en símbolo del emprendimiento y en embajadora de la adopción responsable. La noticia, compartida semanas después por el dolor de la pérdida, conmovió a miles en redes sociales.
Una historia de rescate y superación
Jorge, fundador de Panati, reveló en Instagram el profundo vínculo con “Gomita”:
- Rescatada en la CDMX: La adoptó cuando era un cachorro, y en reciprocidad, la perrita lo ayudó a superar un padecimiento de salud que lo acompañaba desde la infancia.
- Terapeuta y compañera: “Me curó el alma en mis momentos más oscuros”, escribió el panadero, citando a Anatole France: “Hasta el día de hoy, quien no haya amado a un animal, una parte de su alma permanece dormida”.
De mascota a ícono empresarial
“Gomita” no solo fue un apoyo emocional, sino pilar del éxito de Panati:
- Atracción clientelar: “Al inicio, muchos compraban solo para verla. Me decían: ‘Cuídala mucho’ o ‘Vine por ella’“, recordó Jorge. Con el tiempo, el pan se ganó a los clientes, pero su presencia siguió siendo un imán.
- Legado perruno: Junto a “Juanita”, su compañera canina, crearon un modelo de negocio donde el vínculo humano-animal se mezcló con el comercio responsable.
Una despedida en paz
La perrita murió por causas naturales debido a su avanzada edad, rodeada de su familia humana y peluda. “Se cierra una etapa en Panati, pero su recuerdo y enseñanzas permanecen”, expresó Jorge, agradeciendo el cariño del público que durante años siguió su historia.
Más que una mascota: un llamado a la adopción
El caso de “Gomita” resuena como símbolo de transformación:
- Ejemplo de adopción: Demostró cómo un animal rescatado puede cambiar vidas y negocios.
- Conciencia social: Panati se convirtió en altavoz del cuidado animal, inspirando a otros emprendedores a integrar causas sociales en sus modelos.
¿Qué deja “Gomita”? Una lección de que los negocios con propósito trascienden lo material. Mientras los clientes extrañarán sus ojitos curiosos entre los panes, su historia sigue latente: en cada adopción, en cada pan vendido con amor, y en cada alma que despierta al amar a un animal. ¡Descansa en paz, pequeña vendedora de felicidad! 🐾💔
