
Zumpango l Tras La denuncia de vecinos sobre góndolas que tiraron deshechos orgánicos en terreno a cielo abierto de zona de cultivo de la comunidad de San Bartolo Cuautlalpan, en el municipio de Zumpango, la Dirección de Seguridad Pública y Vialidad del municipio, realizó un operativo en donde canceló el deposito de estiércol, detuvo al conductor y tomó bajo custodia la góndola.
La clausura del supuesto tiradero se realizó como resultado de la presión de vecinos de calles aledañas que se quejaron por los olores fétidos que se desprendían y generaban muchas moscas, así decidieron denunciar ante las autoridades, de tal suerte que realizaron un operativo para detener la maquinaria que acarreaba estiércol de vaca a la zona de cultivo.
Los oficiales, acompañados de algunas vecinas acudieron al terreno y tomaron en resguardo una góndolas, argumentando que se trataba de un tema de salud pública, todo indica que sancionó a los responsables, acción con la que reafirmó el compromiso de proteger el medio ambiente, según informaron de manera oficial.
Por su parte, algunos vecinos opinan que abonar la tierra con estiércol es una practica que hacen los agricultores y no es la primera vez, desafortunadamente las personas que reportaron ignoran el procesos del cultivo y los oficiales respondieron a la denuncia dando prioridad a las vecinas.
Las supuestas afectadas argumentaban que la fauna nociva que genera el estiércol ha ocasionado enfermedades, principalmente en bebés, mujeres embarazadas, niños y adultos mayores.
La Policía retuvo al conductor del camión, quien argumentaba que solo estaba haciendo su trabajo, aseguraron los policías que el trabajo lo hacían por una buena retribución, según la versión de ellos, se tomaron medidas estrictas para evitar que continúen tirando y lo hicieron conforme a la ley y en respuesta a las denuncias ciudadanas.
Las redes sociales reaccionaron con comentarios sobre el porque se tiene que usar abino de ese tipo en una zona agrícola, por otro lado argumentaban que venían de ciudad y desconocían, pero que era insoportable el olor.
Finalmente el conductor fue remitido a las autoridades competentes, evitando se siga tirando el abono y los vecinos seguirán percibiendo olores en tanto no haya otro proceso en la tierra para la siembra.
